III Jornadas Internacionales sobre Georg Simmel – Medellín


Medellín – 8,9 y 10 de Noviembre de 2011

La Universidad de Antioquia invita a las III Jornada Internacional sobre Georg Simmel: Investigaciones: Desarrollos teóricos y aplicaciones prácticas

  

Invitados especiales:

  • Angela Rammstedt, Universidad Bielefeld, Alemania
  • Estevan Vernik, Universidad de Buenos Aires, Argentina
  • Juan Guillermo Gómez García, Unviersidad de Antioquia, Colombia
  • Olga Sabido, Universidad Autónoma Metropolitana – Azcapotzalco, México
  • Otthein Rammstedt, Universidad Bielefeld, Alemania
  • Ramón Reséndiz García, FES Acatlán, Universidad Nacional Autónoma de México
  • Valentina Salvi, Universidad de Buenos Aires, Argentina

Ejes del debate:

  • Ciudad y vida cotidiana
  • Dimensión filosófica
  • Estudios estéticos
  • Género, cuerpo y sexualidades
  • Historia y tiempo
  • La influencia de Georg Simmel en José Ortega y Gasset. La recepción de Simmel en América Latina

El hombre que aportó otra visión


 FALLECIO EL CRIMINOLOGO ELIAS NEUMAN, UN ACADEMICO RIGUROSO Y CRITICO DEL REGIMEN PENAL

Dedicó su vida al estudio del sistema penal y la situación en las cárceles. Con seriedad y pasión por igual, luchó por cambiarlos. Sus investigaciones y sus clases merecieron amplios elogios. Logró imponer otra perspectiva del mundo penal.

Elias Neuma

Por Pedro Lipcovich

Murió el criminólogo Elías Neuman. Sus investigaciones sobre el sistema penal, a las que dedicó su vida, fueron también una lucha por cambiarlo y por señalar las razones sociales y políticas del delito. Criticó “la idea de que las penas severísimas sirven a la prevención” y denunció la formación universitaria que desconoce a los marginados: “Los profesionales ni siquiera saben cómo hablar con ellos”. Impulsó el estudio de la victimología, “la gran olvidada del derecho penal” y defendió los derechos de los presos. Muchas veces respondió a consultas de Página/12 sobre estos temas. Tenía 78 años y falleció ayer a la mañana. Sus restos serán velados, a partir de las 21, en Loyola 1139, y mañana a las 9 serán trasladados al cementerio de La Tablada.

“El todavía tenía muchas ganas de hacer cosas –recordó ayer Cristina, su mujer–. Desde el año pasado, luego de una operación, su salud estaba muy resentida pero seguía con proyectos. Quería actualizar su libro La legalización de las drogas a partir de la situación en México, donde la gravedad de los conflictos alentó la idea de legalizar. También trabajaba en una serie de cuentos, ‘Mis queridos delincuentes’, con semblanzas de personajes que conoció.”

Hernán Caremi, su ayudante en la cátedra de Victimología, que dictaba en la Facultad de Derecho de la UBA, destacó que “él siempre se interesó por la víctima, a quien llamaba la gran olvidada del proceso penal; en algún sentido, decía, todos somos culpables de que haya víctimas. A su seminario de posgrado iban jueces, fiscales, muchos que habían sido alumnos suyos hacía tantísimo tiempo”.

Ricardo Huñis –profesor de derecho penal en la UBA y la Universidad de las Madres– recordó que “Neuman se preocupó mucho por la situación de los presos: gracias a una lucha en la que tuvo un papel importante, la ejecución de la pena está regulada por la Justicia”.

Neuman escribió más de veinte libros, entre ellos: Victimología, Las penas de un penalista, La sociedad carcelaria (en colaboración con Martín Irurzun), Sida en prisiones. La actualidad de un genocidio y Prisión abierta. Criticó “la creencia de que las penas severísimas son una forma de prevención”, ya que “el gatillo fácil, pena de muerte extrajudicial, no sirvió para disuadir”. También cuestionó la formación universitaria: “Los graduados ni siquiera saben cómo hablar con los cientos de miles de personas excluidas. En el fondo es un problema de clase. Y en las facultades de derecho se trasmite el saber como quien trasmite el poder”.

Neuman amaba su cátedra de Victimología, la primera de América latina: “Es una materia revolucionaria, criminología al revés, que analiza desde el lado de la víctima. Procuro que sea una disciplina autónoma y dedicada a todas las víctimas; mi esperanza es que la experiencia me sobreviva”.

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Fuente: Página 12 – 9/IV/2011

Conferencia de Olin Wright en Argentina – Sociologia – UBA


Presentación del libro: Imaginando Utopías Reales

Estoy tan encantado de estar aquí como mis presentadores dijeron que estaban tan encantado de que yo viniera.

Nunca estuve en Buenos Aires y es claro que después de dos días me he dado cuenta que fue un error muy grande no haber venido antes, así que espero que esta no sea una visita de una única vez porque ya he establecido conexiones y contactos y ya tengo una relación permanente. Le dije a Rodolfo esta mañana cuando llegó que antes había pensado que esos estudiantes argentinos tan maravillosos que yo tenía en Wisconsin eran maravillosos porque eran particularmente maravillosos, eran ellos los buenos. Pero ahora descubrí que eran buenos porque eran argentinos.

Mientras me preparaba para esta conferencia, me enfrenté con un problema de traducción. De traducción del título de mi libro, que es Invision of Real Utopias. Y tuve una discusión muy interesante con Rodolfo y otros estudiantes en Madison, no encontraba la palabra correcta para la traducción de la palabra invisioning, real utopia, es lo mismo porque utopia es utopía en español y real es real. Pero no tenemos un equivalente exacto para la palabra invision. “Imaginando” no es exactamente lo mismo porque implica algo que está demasiado en la cabeza y que es arbitrario con respecto al mundo, “prediciendo” y “pensando” tampoco son correctos, invision en ingles sugiere imaginar una alternativa que uno quiere que sea realidad a través de la acción, es decir tiene la implicancia de una intervención futura, es decir, es un sentir muy activo, a diferencia de “imaginación” que es una posibilidad. Así que hablamos de poder inventar una palabra en español que podria ser “invisionando” pero había alguna preocupación de que si lo llamábamos así, la gente iba a suponer que yo traduje mal la palabra y que era un error. Así que cuando sea el momento y haya terminado el libro, espero que se pueda traducir al español y estoy pensando que después de hablar con la gente de aquí de Argentina, quizá podamos crear una palabra nueva y esa palabra podría ser algo interesante para hacer, para reflejar este sentido dinámico de la imaginación de las posibilidades.

La idea de la utopía está fuera de moda en estos días, las utopías son construcciones imaginarias de un mundo ideal de paz y armonía inspiradas moralmente de una vida social que no esté limitada por consideraciones realistas de psicología humana y actividad social. La palabra utopía significa literalmente “en ningún lugar”, un lugar que existe fuera del tiempo y del espacio, entonces por qué deberíamos perder tiempo en las fantasías cuando el mundo real nos enfrenta a desafíos tan extraordinarios. El siglo XX después de todo, no nos demostró el peligro del pensamiento utópico? En nombre de crear el mundo perfecto, las prácticas más monstruosas fueron conducidas y justificadas. En vez de quedarnos en un sueño utópico debemos acomodarnos pragmáticamente nosotros mismos a las posibilidades realistas. Yo creo que este estrechamiento de las visiones, es un error, porque lo que es pragmáticamente posible, no está fijado independientemente de nuestras imaginaciones, sino que está formado por nuestras visiones, una creencia vital, una utopía que sea necesaria para motivar a la gente para dejar de lado el status quo, sin embargo las fantasías utópicas nos pueden llevar a la deriva y nos puede llevar a embarcarnos a caminos que no tienen ningún destino real, o peor en caminos que nos llevan a un abismo que no habíamos visto. Lo que necesitamos es lo que yo llamo utopías reales. Ideales utópicos que esten fundamentados en los potenciales reales de la humanidad. Destinos utópicos que tienen estaciones o paradas accesibles, diseños utópicos de instituciones que puedan informar nuestras tareas prácticas de atravesar un mundo de condiciones imperfectas para el cambio social, y eso es lo que yo quiero significar con la palabra “imaginando utopias reales”.

El problema de imaginar utopías reales es un componente muy importante de lo que a mi me gusta llamar “Ciencias Sociales emancipatorias”. Vamos a ver si puedo mover las diapositivas. Lo que yo quiero primeramente es explicar qué quiero decir con Ciencias Sociales emancipatorias, después voy a explicar tres tareas centrales que cualquier ciencias social emancipatoria tiene que enfrentar de una manera u otra. Luego, en la tercera parte de la conferencia voy a hablar más en detalle sobre el problema de imaginar una alternativa viable al capitalismo, y yo llamo a esto, tomando en serio lo social dentro del socialismo y después voy a hablar de una manera particular de moverse hacia ese destino que yo lo llamo camino o sendero de empoderamiento social.

La ciencia social emancipatoria en su sentido más amplio, busca generar conocimiento científico que sea relevante para el proyecto colectivo, es desafiar las diferentes formas de opresión humana y crear las condiciones en las que las personas pueden vivir vidas prósperas. Si las llamamos emancipatorio es para identificar un propósito moral central en la producción del conocimiento, la eliminación de la opresión y la creación de las condiciones para que florezca la vida humana. Si lo llamamos ciencia social en vez de simplemente crítica social o filosofía social significa que reconocemos la importancia del conocimiento científico sistemático de cómo funciona el mundo realmente, y si lo llamamos social significa la creencia de que la emancipación humana depende de la transformación del mundo social y no simplemente del iluminismo interno. Para lograr esta dimensión cualquier ciencia social emancipatoria, no solamente la que yo estoy trabajando, tiene que tratar de lograr tres tareas principales que yo voy a llamar como: “diagnóstico crítico”, “imaginación de alternativas” y el “desarrollo de una teoría de la transformación”. Podemos pensar en una ciencia social emancipatoria como el recuento de un viaje del presente o de un futuro posible. La crítica de la sociedad nos dice por qué queremos dejar el mundo en el que vivimos. El análisis de las alternativas nos dice hacia donde queremos ir y la teoría de la transformación nos dice cómo podemos llegar desde aquí hasta allá.

Lo que me gustaría hacer ahora, aquí, es decir brevemente un poquito de cada una de estas tareas para decirles cuál es mi agenda. Después nos vamos a centrar mucho más en la segunda tarea que es la de imaginar las alternativas, entonces primero el diagnóstico. El punto de partida para generar una ciencia social emancipadora es buscar la manera en la que las instituciones sociales existentes y las estructuras sociales imponen daños sistemáticamente sobre las personas. No es suficiente mostrar que las personas sufren en el mundo en el que vivimos o que hay desigualdades enormes en la medida en que la gente vive vidas prósperas. Una teorías emancipadora científica tiene que mostrar que la explicación para este sufrimiento y desigualdad radica en propiedades específicas de las instituciones y las estructuras sociales. La primera tarea de la ciencia social emancipadora es por lo tanto, el diagnóstico, la crítica, el proceso causal que genera estos daños. En mi trabajo, en el libro que estoy terminando ahora exploré esta tarea en términos principalmente del diagnóstico y crítica del capitalismo como una manera específica de organizar a la actividad económica. Pero al mismo tiempo de análisis se puede aplicar a otro tipo de instituciones y relaciones sociales, la familia, por ejemplo, es un objeto central para el diagnóstico y la crítica que hace el feminismo. El feminismo lo considero una variedad de esta ciencia social emancipadora. La parte principal de la crítica del capitalismo como sistema social es que crea un potencial enorme para la expansión de las condiciones del florecimiento humano, pero también está la crítica, bloquea, frena la realización plena de ese potencial. De diferente manera el capitalismo perpetúa formas eliminables de sufrimiento humano. Esta, yo creo, es la tragedia del mundo moderno, la pobreza en el medio de la abundancia. El capitalismo también crea el potencial para una democracia profunda, expansiva, pero nuevamente, las desigualdades de la riqueza y el poder bloquea, previene la realización de ese potencial. Entonces, tanto para la realización del florecimiento humano como de la democracia, la crítica central es una combinación de la forma en la que el capitalismo crea el potencial y que en sí mismo, él mismo impide que se realice.

Estas son, por supuesto, enunciados muy controvertidos, cuando yo digo que el capitalismo perpetúa formas eliminables de sufrimiento humano, es un enunciado controvertido porque es el capitalismo el que tenemos que diagnosticar como las causas que perpetúan estas formas eliminables de sufrimiento. Hay muchos fundamentos para ser escépticos. Yo no creo que estos argumentos sean transparentemente ciertos, yo creo que se basan en un análisis, pero de todas maneras hay fundamentos para ser escépticos. No voy a defender esto ahora, yo digo que igual es necesario demostrar que otro mundo es posible dentro del cual estos daños van a estar reducidos significativamente en el mundo, comparado con el mundo como lo conocemos ahora, y esta es la segunda tarea de la teoría social. La segunda tarea es desarrollar una teoría coherente y creíble de alternativa a las estructuras e instituciones existentes, que puedan eliminar o por lo menos reducir significativamente los daños que identificamos en el diagnóstico. Las alternativas sociales pueden ser evaluadas a través de tres diferentes criterios: su deseabilidad, su viabilidad y su factibilidad. Estos se encuentran en una especie de jerarquía, no todas las alternativas deseables son viables y no todas las alternativas viables son factibles. Déjenme que les explique un poquito cada una de estas.

La exploración de alternativas deseables sin los límites de viabilidad o factibilidad es el dominio de la teoría social utópica, también de la filosofía política normativa, estas discusiones son muy débiles institucionalmente y no se profundizan demasiado en el diseño institucional, por ejemplo el aforismo marxista clásico que describe al comunismo como una sociedad sin clases, es decir a cada cual según sus necesidades, de cada cual según su capacidad y eso no es decir casi nada sobre los arreglos institucionales reales que hace que ese principio sea operativo y sustentable. Esa es la discusión de la deseabilidad. Sin la limitación de la viabilidad o la factibilidad el estudio de alternativas viables pide propuestas que transformen las instituciones sociales existentes y que si fueran implementadas en general, de manera sostenible, la consecuencias emancipadoras serían motivadas por esa propuesta. Cualquiera de ustedes que hayan participado en propuestas políticas progresistas han encontrado que la objeción común a estas propuestas igualitarias es que suenan muy bien en el papel, pero que nunca van a funcionar. La exploración de la viabilidad trata de contrarrestar ese escepticismo, esta es una tarea crítica, de hecho creo que es la más importante de los tres aspectos, es una tarea vital porque los límites reales de lo que se puede lograr, depende en parte de las creencias de las personas, o de las creencias de las personas sobre qué tipo de alternativas son viables y esto es realmente un punto sociológico vital que lo podemos encontrar en otros contextos también. Es fundamental para la idea sociológica de que haya límites de posibilidades para el cambio social. Los límites sociales de posibilidad no son independientes de las creencias sobre esos límites. Cuando un físico dice que la velocidad de la luz es el límite máximo de la velocidad de cualquier cosa, es decir lo más rápido que cualquier cosa puede ir, eso es un enunciado que se sostiene independientemente de nuestra creencia sobre la velocidad, era cierto antes de Einstein, era cierto en el siglo XVIII que la velocidad de la luz era la velocidad máxima a la que se podía viajar. Para los sociólogos eso no es así y los enunciados sobre los límites de las posibilidades son diferentes de los enunciados de los límites físicos. Para el caso social, las creencias que las personas tienen sobre los límites, contribuyen a determinar qué es lo que es posible. El desarrollo, el recuento sistemático de alternativas viables para las estructuras sociales existentes es un componente del proceso social a través del cual los límites sociales pueden cambiarse a sí mismos.

Finalmente las alternativas factibles. El desarrollo de alternativas que sean factibles es la tarea central para el trabajo práctico para estrategias del cambio social. La factibilidad de estas alternativas dependen de la medida en que es posible formular estrategias coherentes que contribuyan a la vez a crear las condiciones para implementar las alternativas y tengan el potencial de movilizar las fuerzas sociales necesarias para apoyar la alternativa cuando se den esas condiciones. El desarrollo, el entendimiento de estos temas es el objetivo de la tercera tarea de las ciencias sociales emancipadora: la teoría de la transformación.

La tercera teoría entonces es elaborar una transformación social. Yo utilizo el término transformación aquí, para poner énfasis en la calidad deliberada del proceso. Si ocurriera un futuro de emancipación, ocurrirá no como un subproducto acumulativo de un cambio social no intencional será de manera significativa el resultado de estrategias deliberadas y colectivas, entonces lo que necesitamos es una teoría de los procesos sociales que hacen posibles tales transformaciones.

Mi análisis de transformación se refiere a tres lógicas o modos de transformación diferentes que denomino la transformación rupturista, intersticial y simbiótica. Estas se corresponden, generalmente, con las tres tradiciones de los movimientos sociales y las políticas anticapitalistas. La transformación rupturista se corresponde con la visión estratégica de los socialistas revolucionarios, la transformación intersticial se corresponde con las prácticas transformativas de los anarquistas y las simbióticas se corresponde con las políticas transformativas de los movimientos de socialdemocracia de izquierda. Digo socialdemocracia de izquierda porque el término socialdemocracia vuelve a estar diluido, o sea hay muchos socialdemócratas que no están comprometidos con la transformación de ningún tipo, ni siquiera con la transformación emancipatoria, mucho menos con la transformación emancipatoria

Describí todas estas transformaciones en un seminario que di ayer de seis hora! sobre el libro que estoy terminando. Fue fantástico! No puedo imaginar algo más interesante para un académico que tener una docena de intelectuales reunidos que tienen ganas de pasarse seis horas discutiendo sobre las ideas de uno. Creo que fueron unas horas maravillosas! Estuvimos una hora y media o dos horas hablando de las transformaciones. Parece que provocó la parte más agitada de nuestra discusión. Pero hoy no vamos a hablar de las transformaciones en sí mismas sino que vamos a enfocarnos en la segunda tarea, el problema de las alternativas, específicamente en la cuestión de las alternativas viables. Esta es la agenda en general, ahora veamos este tema de las alternativas al capitalismo

Se que algunos de ustedes pueden no aceptar plenamente las críticas al capitalismo, aunque debo decir que al entrar a la Facultad de Ciencias Sociales del otro lado del edificio, y habiendo vivido en los años 60 como alumno y habiendo estado involucrado en eventos en los años 60 y en el año 68, nada se comparó visualmente con la densidad de posters políticos en las paredes de la Facultad de Ciencias Sociales en Buenos Aires. Me habían dicho que estamos cerca de unas elecciones y que esto es más que lo común, pero aún si uno lo redujera a la mitad sería un revival de los días gloriosos del movimiento estudiantil de los años 60 en EE.UU. Estoy hablando en serio, me emocionó mucho el hecho de lo que se veía, de compromiso político y de lo que eso representa. Estaba diciendo que algunos pueden ser escépticos respecto de mi crítica al capitalismo, sospecho que no hay profundamente escépticos aquí, a juzgar por los poster que vi, que parecían que ampliaban el espectro político de la extrema izquierda a la centro izquierda por lo que pude ver, pero de toda manera, quiero poner entre paréntesis el problema de la crítica al capitalismo, tomemos eso como un hecho a los fines de esta charla y vamos a explorar los problemas teóricos relacionados con la elaboración de una teoría de alternativa viables.

Un enfoque hacia este problema sería tratar de desarrollar un plano abarcativo de las instituciones socialistas. Demostrar que estas instituciones funcionarían con eficacia sin efectos perversos y luego elaborar una hoja de ruta de las diferentes rutas en el mundo en el que vivimos ahora hasta este destino ya conocido de antemano. Si tuviéramos este mapa, tendríamos que crear el vehículo adecuado para llegar al destino. Eso podría ser un gran problema, por ahí no podríamos pagar el tipo de transporte necesario, pero bueno, por lo menos sabríamos lo que tendríamos que hacer. Ninguna teoría social existente se acerca a ser lo suficientemente poderosa para poder llegar a empezar a poder construir una hoja de ruta tan abarcativa de los destinos sociales posibles más allá del capitalismo. Y yo sospecho que probablemente esto sea imposible. No puedo darles un argumento positivo para lo que se denomina “un teorema de la imposibilidad” que muestra realmente que es imposible tener una hoja de ruta, pero sospecho que es imposible y de todos modos, queremos dejar el lugar en el que estamos por las injusticias, entonces nos enfrentamos con la pregunta: ¿qué se debe hacer? En lugar de la metáfora de una hoja de ruta yo sugeriría que probablemente debamos pensar en el proyecto de cambio social emancipatorio más bien como una travesía de exploración.

Dejamos el mundo bien conocido con dispositivos de navegación, con una brújula que nos indica en la dirección que nos estamos moviendo y que tan lejos de nuestro punto de partida hemos ido, pero sin una hoja de ruta que nos indique la ruta desde el punto de partida hasta el lugar de destino final. Esto tiene peligros, por supuesto, como sabemos de los viajes de descubrimientos. Podemos encontrar abismos que no podamos cruzar, obstáculos imprevistos que nos obliguen a cambiar la dirección e incluso dar marcha atrás, tal vez. Es posible que tengamos que buscar una nueva ruta, habrá momentos en los que estaremos en terrenos elevados y podamos ver a la distancia, al futuro, y habrá otras ocasiones en las que estaremos buscando nuestro camino entre un bosque muy denso, buscando nuestro destino. Pero si tenemos una brújula y la brújula nos dice al menos que estamos avanzando en la dirección correcta. Al final, incluso podríamos descubrir que hay límites absolutos junto al que podemos llegar.

Yo soy un socialista comprometido y he dedicado mi carrera académica a elaborar elementos de una teoría social emancipatoria. No creo que sea el caso que si avanzamos con seguridad, que no sean posibles esas posiciones emancipatorias, tenemos motivos para creer que lo son y por lo tanto para luchar por ellas. Se puede hacer esto elaborando una noción abstracta de los principios subyacentes socialistas. Vamos a poner un guión entre lo “social” y el “ista” para indicar que estamos hablando de un socialismo social. En los principios subyacentes de una alternativa socialista al capitalismo que se enfoca en la palabra “social” del “social – ismo”, luego analizaré las posibles vías que nos llevarán hacia un destino tal.

La mayor parte de las discusiones del capitalismo, socialismo, construyen el concepto de socialismo alrededor de un contraste binario de socialismo vs. capitalismo. Aquí voy a elaborar un enfoque alternativo para justificar el concepto del socialismo que se contrasta con dos formas alternativas de organizaciones sociales, no simplemente una. El socialismo se va a contrastar con el capitalismo y con lo que yo llamaría estatismo. Para comprender las diferencias entre estos tres conceptos vamos a necesitar dar unos pasos atrás hasta algunos conceptos fundacionales para distinguir tres formas de poder que se despliegan en todos los sistemas económicos y que se configuran de diferente manera para definir lo que yo estoy denominando: capitalismo – socialismo y estatismo.

Voy a combinar estos tres tipos de poderes: poder económico, poder estatal y poder social. El poder como cualquier alumno de principio de sociología sabe, es uno de los conceptos más discutidos en sociología. Voy a utilizar el término de una manera muy directa y transparente, no de una manera abstracta y de teoría elevada, voy a hablar de poder en el sentido pragmático del término. Voy a definir al poder como las diferentes capacidades que tienen las personas para lograr cosas en el mundo. Si tienen mucho poder pueden lograr muchas cosas, si tienen poco poder pueden lograr pocas cosas El poder es la capacidad de alcanzar cosas en este mundo. Este tipo de poder se define por las diferentes clases de capacidades que tienen las personas: poder económico es el poder basado en el control de los recursos materiales, el poder estatal es el poder basado en el control sobre la creación y ejecución de leyes en un territorio y el poder social, un término que no se usa con tanta frecuencia en el sentido en que yo lo voy a usar, es el poder basado en la capacidad para mover a las personas para la cooperación voluntaria y la acción colectiva. Como slogan podríamos decir que el poder económico funciona a través del soborno, el poder estatal funciona a través de la coerción y el poder social funciona a través de la movilización, del compromiso de las personas. El capitalismo, el estatismo y el socialismo pueden considerarse como formas alternativas de organizar estas tres formas de poder en una estructura económica y de formar los recursos económicos en la forma en que se utilizan, se asignan y se controlan estos recursos económicos.

Ahora permítanme darles una definición encapsulada de capitalismo – estatismo y socialismo en términos de estos tres conceptos de poder. El capitalismo es una estructura económica en la cual los medios de producción son privados y por lo tanto la asignación y el uso de los recursos para los diferentes fines se la alcanza en el ejercicio del poder económico. Las inversiones sobre la producción son el resultado del poder económico por parte de los dueños del capital. El estatismo es una estructura económica dentro de la cual los medios de producción son propiedad del Estado, y por lo tanto la asignación y el uso de recursos para diferentes fines sociales se alcanza a través del ejercicio del poder estatal. Los funcionarios estatales controlan la inversión, el proceso de inversión y de producción a través de algún tipo de mecanismo estatal administrativo. Finalmente el socialismo es una estructura económica dentro de la cual los medios de producción son de propiedad social. No son propiedad del Estado sino que son social, por lo tanto la asignación y el uso de recursos para diferentes fines sociales se logra a través del ejercicio del poder social. El poder social, nuevamente, es el poder basado en la capacidad para movilizar a las personas para acciones cooperativas, voluntarias, colectivas, de diferentes formas en la sociedad civil. Esto implica que la sociedad civil debe ser considerada no sólo como una arena para la sociabilidad, creatividad y comunicación sino también como un terreno de verdadero poder, de poder social que se contrasta con el poder económico en base a la propiedad y el control de los recursos económicos y el poder estatal en base al control de la creación de ejecución y creación de normas en un territorio. En el socialismo el control de la inversión y la producción se organiza a través de algún mecanismo de empoderamiento social arraigado en la sociedad civil.

Esta idea del socialismo arraigado en el empoderamiento social ubicado especialmente dentro de la sociedad civil, no es la forma convencional de entender el socialismo. En realidad, muchas personas utilizan el término socialismo para llamar lo que yo estoy denominando estatismo. La afirmación central en esta afirmación que propongo para el socialismo es que para que una economía esté organizada para servir a las necesidades y aspiraciones de las personas comunes, no las elites, la economía debe de una manera u otra ser controlada por las personas comunes, es decir debe ser subordinada al poder social. Si democracia es la palabra que utilizamos para la subordinación del poder estatal al poder social, el socialismo es el término que utilizamos para la subordinación del poder económico al poder social. Socialismo en estos términos es una forma de democracia igualitaria que serviría para poder controlar el poder económico y la economía. Lo que todo esto significa va a ser más claro, cuando yo elabora más en detalle la noción de “alternativas institucionales” que van a personificar ese principio.

Para cada uno de estos tres tipos ideales: capitalismo, estatismo y socialismo se podría imaginar un caso extremo, una forma extrema en el que una forma particular no sería la dominante, sino que sería la única forma de poder. El totalitarismo, por ejemplo, como un término de la guerra fría, representa un ejemplo de una forma de sociedad en la que el poder del Estado es la única forma de poder, el poder social y el poder económico desaparecen. El capitalismo libertario sería un tipo ideal en el que el poder económico sería la única forma de poder irrestricto por el poder social o el poder del Estado. Finalmente el comunismo sería una forma en la que el Estado es la forma como fuente de poder. Marx y las nociones marxistas serían una ciencia en la que el poder social es la única forma de poder, basado en la cooperación voluntaria de las personas. Ninguno de estos tipos ideales podría existir, ni existió. Ninguna sociedad capitalista puede existir sin que el poder económico esté conectado al poder estatal y al poder social. y ninguna sociedad socialista podría existir sin la existencia de un poder estatal sobre el económico. La pregunta no es si podemos tener una sociedad con sólo una forma de poder, sino si podríamos llegar a tener instituciones en las que se permitiera alguna forma de poder subordinada al ejercicio de otras formas.

Déjenme introducir otro concepto que en el maravilloso seminario de ayer creo que fue el punto más controvertido del seminario, que por supuesto, desde mi opinión fue una de las parte más interesantes del análisis. Es el concepto de l “híbridos”. Dentro de esta definición general de capitalismo, socialismo y estatismo, estos tres conceptos deben considerarse como tipos discretos de estructuras económicas, sino también como elementos en combinaciones variables. Cuando más acciones tomadas por los actores que ejercen el poder económico, determinan la asignación y el uso de los recursos productivos, más capitalista es una estructura económica, cuanto más el poder ejercido por el Estado es el que determina la asignación y el uso de recursos, más estatista es una sociedad, y, crucialmente, cuanto más el poder de la sociedad civil determina la asignación y el uso de los recursos económicos, más socialista es la sociedad. Por lo tanto están todos los tipos de variantes, mezclas o lo que yo llamaría híbridos, casos en los cuales algunos aspectos son capitalistas y otros aspectos son estatistas o socialista. Ahora bien, esta idea de híbrido fue controvertida en la discusión de ayer, porque algunos miembros del seminario eran escépticos de que fuera posible tener un híbrido estable.

Una intuición fuerte en la tradición marxista es que los elementos no capitalistas pueden combinarse con el capitalismo sólo hasta el grado en que sean funcionales para el capitalismo. Es decir el capitalismo es el tipo de sistema social que integra con tanto poder todas sus partes, en un imperativo funcional que no puede tener elementos discordantes sin que sean absorbidos y subsumidos y funcionalizados por el capitalismo. Mientras que yo argumenté que no hay fundamento real para hacer esa suposición, podría ser el caso de alguna circunstancia pero no había argumento para hacer la presunción general que los híbridos no sean posibles o que sólo puedan tomar esta forma peculiar en que todos los elementos no capitalistas simplemente sirvan para fortalecer el capitalismo. Argumenté por ejemplo que las estructuras económicas en las sociedades están más confusas, son un sistema más flojo en el que hay muchos elementos que pueden combinarse y que el sistema no tiene que funcionar tan bien, en el cual los elementos no capitalistas pueden introducirse de manera que comiencen a crear alternativas dentro de la estructura del capitalismo en sí. No es necesario decir que esto es controvertido, es una proposición difícil de defender, pero está en el centro del análisis que yo propongo.

Muy bien, ahora vamos a pasar a la brújula socialista, que yo denomino vías para el empoderamiento social. Vamos a recapitular el argumento central para que todo se amolde en la próxima parte. El socialismo puede contrastarse con el capitalismo y con el estatismo en términos de la forma principal de poder que da forma a la actividad económica, a la producción y a la distribución y el uso de bienes y servicios. Específicamente mayor sea el grado y la forma del empoderamiento social sobre los recursos económicos, más podemos describir la economía como socialista. Nuestra brújula socialista, por lo tanto, el dispositivo direccional que nos indica que nos estamos moviendo en la dirección correcta, es una brújula que rastrea los cambios institucionales, que profundiza y extiende las formas de empoderamiento social, de forma directa sobre la actividad económica y de forma indirecta a través de las formas en que el poder social afecta en el poder económico y estatal. Esta brújula nos ayuda a explorar una serie de vías a través de las cuales el poder social puede traducirse en poder sobre la actividad económica.

Lo que voy a hacer ahora es describir cinco vías principales. Pueden pensar a estas vías como un menú de posibilidades que muestran las diferentes formas en las que el poder social puede mejorarse y que puede fortalecer los componentes socialistas en un híbrido confuso y contradictorio que necesita una sociedad capitalista. Y como ya dije, sea o no que sea realmente posible mejorar esta forma de poder social en estas vías, lo suficiente como para subordinar al capitalismo al socialismo, eso es una pregunta que sigue abierta. La teoría de la transformación, la tercera parte del libro que no voy a discutir aquí, se trata principalmente de ese problema. Pero aquí, simplemente voy a analizar las cinco vías para el empoderamiento social

El primer camino yo lo llamo socialismo estatista. Se trata de empoderamiento social sobre la forma en que el poder estatal se ejerce directamente sobre la economía. En la teoría socialista tradicional, la ruta esencial por la que el poder popular, el poder arraigado en la actividad asociacional de la sociedad civil, la ruta por la que este poder popular fue traducido entre el control de la producción y la distribución era a través del Estado. Por esta razón creo que esas visiones pueden describirse como modelos de un socialismo estatista. La idea básica era la siguiente y creo que ustedes deben estar familiarizado con esto: los partidos políticos son asociaciones voluntarias formadas en la sociedad civil con la meta de influir sobre los Estados, eso es lo que son los partidos políticos, organizaciones en las que las gentes se unen para aumentar colectivamente su poder y su capacidad de ejercer influencia sobre el Estado. La gente se une a ellos para perseguir ciertos objetivos y su poder depende de la capacidad de movilizar la participación colectiva de diferentes maneras. Por lo tanto, si fuera el caso, sí fuera el caso de que un partido socialista estuviera profundamente conectado con la clase trabajadora, a través de la inserción de ese partido en la clase social trabajadora, y en la comunidad y fuera responsable democráticamente a través de un proceso político abierto a través del cual representara a la clase social, si todo eso fuese cierto, si el partido político controlara al Estado y el Estado controlara la economía, uno podría decir que en un principio de transitividad del poder, una asociación voluntaria controla el poder donde el partido político es la mediación o el mediador para hacer esto posible. Este modelo creo que se podría llamar el modelo clásico del socialismo estatista. En ese modelo, el poder económico, el que viene del control directo de los recursos económicos en sí mismo, está marginalizado. El poder estatal está en el centro, pero el poder estatal está también subordinado al poder social. Esto era el entendimiento del socialismo que animó a las revoluciones inspiradas en el marxismo, por supuesto, como sabemos ahora, así no es exactamente como resultaron las cosas. La configuración real del poder que resultaron de la toma revolucionaria del poder estatal, particularmente personificado por los regímenes del partido comunista fueron mucho más como lo que yo llamaría estatismo autoritario, que socialismo estatista. El estatismo autoritario es una forma de organización en donde el Estado domina tanto la economía como a la sociedad civil.

Sin embargo, a pesar de la espantosa inversión histórica de las relaciones de poder entre la sociedad civil y el Estado, representado por el camino histórico real de las revoluciones socialistas, yo sigo creyendo que cualquier perspectiva para trascender al capitalismo a través de un proceso de profundización y extensión del poder social sobre la economía, tendría, va a tener que incluir elementos estatistas significativos y por lo tanto, parte de la propuesta y el argumento que yo estoy haciendo, no es uno anarquista. Una propuesta anarquista diría que hay que aumentar el poder social sin que el Estado desempeñe ningún papel como intermediario y eso es una utopía fantástica, no una utopía real. El problema serio es la medida a la cual la vitalidad democrática del Estado puede ser profundizada para que se transforme en un mecanismo efectivo para traducir el poder social en poder sobre la economía y no solamente un lugar para el dominio de toda la sociedad. Este es el primer camino, entonces es el socialismo estatista.

El segundo camino podríamos identificarlo con la social democracia. En el segundo camino el potencial para el empoderamiento social se centra en las maneras en que el Estado limita y regula y no reemplaza el poder económico. Aún en el período actual de desregulación económica, el neoliberalismo y el triunfo de economías de mercado libre, el Estado está muy implicado en la regulación de la producción y la distribución, de diferentes maneras. Esto incluye una amplia gama de intervenciones que nosotros conocemos: el control de la contaminación, la higiene y seguridad del lugar del trabajo, la certificación de las habilidades, los estándares de seguridad de productos, los salarios básicos y mínimos. Todo eso restringe algunos poderes de los dueños del capital y también afecta a las actividades económicas. En la medida en que estas formas de intervención estatal afirmativas estén efectivamente subordinadas al poder social, en esa medida, eso se va a convertir en un camino de empoderamiento social. Sin embargo, como en el socialismo estatista, no hay nada inevitable sobre que ese camino en realidad se traduzca el poder social en la regulación del poder económico. Eso es así para las regulaciones socialdemócratas. En realidad no tienen porqué implicar eso empoderamiento social, en realidad, el tema aquí es la medida y la profundidad en las actividades regulatorias del Estado son expresiones genuinas del empoderamiento social de la sociedad civil. En las sociedades capitalistas reales, mucha de la regulación económica es una respuesta a las necesidades y el poder del capital, más que una respuesta a la organización colectiva de las personas dentro de la sociedad civil. El resultado es una configuración de poder donde el Estado regula el capital, pero de manera que es una respuesta sistemática al poder del capitalismo mismo. Eso es lo que yo llamo un estatismo capitalista y no una regulación del Estado socialdemócrata.

El tercer camino para el empoderamiento social lo llamo democracia asociativa. Esto incluye una amplia gama de dispositivos o mecanismos institucionales a través del cual las asociaciones colectivas en la sociedad civil, participan directamente en diferentes tipos de gobernanza, generalmente junto con agencia u organismos estatales. La democracia asociativa es un camino de empoderamiento social que incluye los efectos conjuntos coordinados del poder social y el poder estatal sobre el poder económico. La forma más familiar de este camino, es probablemente los recuerdos neocorporativistas tri partitos en algunas sociedades socialdemócratas como por ejemplo en Europa, en algunas partes de Europa, donde las asociaciones de empleados y el Estado se reúnen para negociar diferentes tipos de regulaciones económicas, especialmente aquellas desarrolladas con el mercado laboral, con las relaciones del trabajo. Pero la democracia asociativa no sólo debería limitarse a este tipo de instituciones que hemos visto en los últimas décadas en Europa. Por ejemplo, en muchas partes de Estados Unidos hay lo que ahora se llama “concejos divisorios de aguas”. Son concejos de asociaciones desarrollados en muchas regiones ecológicas para gestionar diferentes problemas relacionados con la divisoria de aguas, donde la gestión no se les da a organismos estatales por sí mismo, sino que los organismos estatales y muchas organizaciones civiles trabajan juntas para poder gestionar el medio ambiente. Podríamos pensar muchos otros ejemplos en los que no vamos a ahondar ahora. En la medida en que las asociaciones que participan en estas actividades son internamente democráticas y representan los intereses de la sociedad civil, en esta medida la democracia asociativa puede contribuir al empoderamiento social. Ese es el tercer camino.

El cuarto camino quizá sea el que menos conozcan de todas las cosas que estoy hablando, yo lo llamo capitalismo social. Esto es empoderamiento social sobre la manera en que el poder económico del capital se ejerce sobre la economía. El poder económico está arraigado en la propiedad y control directo de la asignación, organización y uso del capital, de diferentes formas. Las asociaciones secundarias en la sociedad civil, puede a través de una variedad de mecanismos afectar la manera en que ese poder económico es utilizado. Por ejemplo, los sindicatos muchas veces tienen fondos de pensión, manejan fondos de pensión muy importantes. Un sindicato es una asociación secundaria que está arraigado en la sociedad civil y el control de los fondos de pensión de los sindicatos en principio se podrían constituir en una base a través del cual los sindicatos controlen aspectos del capital, la manera en que se pueden utilizar esos fondos y la naturaleza de la política dentro del sindicato con respecto a esos fondos.

Robert Blackburn, el marxista británico propuso una idea muy interesante de cómo se podría radicalizar el control de los fondos de pensión y crear una forma mucho más profunda de responsabilidad democrática de inversión de capital, particularmente a través de asociaciones secundarias como los sindicatos y las formas en que utilizan los fondos de pensión activamente. En Canadá, el movimiento sindical creó un fondo de pensión especial que es una organización controlada por el sindicato solamente bajo las condiciones que esas firmas y esos emprendimientos puedan llegar a las diferentes instituciones y que puedan proveer un empoderamiento social. El capitalismo social, sin embargo, es una idea mucho más amplia que simplemente la manera en que la inversión directa del fondo de capital puede ser controlado por asociaciones. De hecho en los movimientos sociales activos en la presión orientada al consumidor sobre las empresas, también sería una forma de empoderamiento de la sociedad civil dirigida hacia el poder económico. Esto incluye por ejemplo, los movimientos de normas contra los talleres de explotación que se generaron en los Estados Unidos en los últimos años. Yo no se si ustedes conocen esto o que tan familiarizados están, con las textiles de explotación. Por ejemplo, en la Universidad de Wisconsin un grupo de estudiantes formó una organización a fines de los noventa, para ejercer presión sobre la Universidad para que cambiara su política de la fabricación de remeras y de las gorras de baseball que tenían el logo de la universidad. En EE.UU eso es algo muy importante realmente, el hecho de que se utilice la remera o el logo de la universidad porque uno demuestra la lealtad a la universidad. Entonces la Universidad licenciaba la producción de estas indumentarias y en principio, lo que hicieron fue demandar que la indumentaria de la universidad sólo se produjeran en fábricas que tuvieran ciertas normas laborales. Realmente fue una situación muy interesante porque esto permitió que los estudiantes participaran en una lucha dentro del campo de la Universidad. Ocuparon la oficina del rector durante una semana, y eso es un síntoma del período actual. De hecho 200 estudiantes se sentaron en la oficina del rector y saben qué? eso no llegó a las noticias nacionales de EE.UU. Pero es como un comentario aparte. Uno de los motivos por los que las personas piensan que hay menos activismo hoy día que en el pasado es porque nadie lo muestra, no aparece en los medios. Sin embargo, yo creo que aumentó, sin embargo yo creo que no sale en los medios. Forzaron a la universidad a cambiar su política y no solamente eso, sino que la universidad adoptó las normas laborales de la asociación más radical laboral de todas las que pueden existir en EE.UU. Los estudiantes involucrados en esto, van a Guatemala, a El Salvador todos los años en giras de inspección y obviamente, aunque esto no transformó toda la naturaleza de explotación de los talleres en América Latina, de hecho, fue una forma de empoderamiento social sobre el capital. Yo lo llamaría capitalismo social porque funciona a través de diferentes mecanismos por los cuales las fuerza sociales movilizadas pueden limitar la actividad del capital directamente.

Finalmente tenemos lo que yo llamo la economía social, esto es empoderamiento social directo sobre la producción y la distribución. La economía social incluye la participación de asociaciones secundarias en la sociedad civil para organizar los diferentes aspectos para organizar la actividad económica, no solamente darle forma al despliegue del poder económico. La economía social constituye una forma alternativa de organizar directamente la actividad económica que es diferente de la producción de mercado capitalista o de la producción organizada por el Estado o de la producción doméstica. Su sello es la producción organizada por colectividades directamente para satisfacer necesidades humanas y que no está sujeta a la disciplina de la maximización de las ganancias o de la racionalidad tecnocráticas del Estado. Incluye cosas como por ejemplo clínicas de día o proveedores de salud que facilitan el comercio justo, por ejemplo en café o en otros productos del sur, que vayan hacia el norte, eliminando intermediarios.

Otra alternativa podría ser la del Estado, a través de su capacidad de poner impuestos, que diera financiación a una amplia gama de producción no de mercado, organizada especialmente. Esto por ejemplo se ve en las artes. En general las artes nunca son vistas como un ejemplo de la economía social, pero yo creo que de hecho muchas de las artes nos sirven de ejemplo de una producción orientada a satisfacer necesidades humanas y no a maximizar las ganancias. Una producción que viola la lógica del mercado y requiere transferencias directas desde el Estado para poder ser llevadas a cabo, sin embargo, no están controladas por el Estado. El Estado proporciona los recursos, pero las asociaciones voluntarias de actores y organizaciones de artistas son los que realmente hacen la producción de estas prácticas. En Quebec por ejemplo, hay un movimiento de economía social muy activo e interesante que tiene un poder, una preponderancia muy importante en la economía de la provincia, y en los últimos años se ha vuelto el actor más importante en la organización y el cuidado de ancianos y cuidado de niños, a través de asociaciones voluntarias que están arraigadas en la comunidad pero que están financiadas parcialmente a través del Estado. Lo que a mi me gusta describir como el Estado que transfiere recursos desde la acumulación capitalista a la acumulación social.

Si tomamos todos estos caminos juntos tenemos esta imagen linda de todas las rutas, de todos los caminos a través del cual el poder social puede traducirse en poder sobre la economía.

Conclusiones:

Todas estos caminos tienen, en su parte central, la idea de crear condiciones en las que el poder social, organizado a través de las participaciones activas y el empoderamiento de la gente común en la sociedad civil, ejerzan un control democrático directo e indirecto sobre la economía. Nuestra primera conclusión es que mientras algunas de las propuestas tomadas en forma individual podrían considerarse solamente movimientos modestos a lo largo de un camino particular de empoderamiento social, si las tomamos en conjunto, van a constituir una transformación fundamental de las relaciones de clase en el capitalismo y de las estructuras de poder y privilegios. El capitalismo podría seguir siendo un componente en la configuración híbrida de las relaciones de poder que gobiernan la actividad económica, pero sería un capitalismo subordinado, limitado por límites establecidos por la democratización profunda del Estado y la economía, si todos esos caminos se desarrollan de forma sustancial

La propuesta central de mi libro “imaginando utopías reales” es, y esto es parte de mi segunda conclusión, que si de alguna manera vamos a atravesar con éxito estos caminos para llegar a una forma híbrida de organización social, vamos a estar en una posición mejor para realizar, o hacer verdad esta visión democrática e igualitaria radical de justicia social y política. El movimiento a través de esto no garantiza la eliminación de los daños que yo incluí en el diagnóstico y critica del capitalismo sino que crea un contexto en el que la lucha para reducir esos daños se vuelven más factibles, y esa es mi segunda conclusión.

La tercera conclusión es que hay muchas razones para ser escépticos. Hay muchas, muchas razones para ser escépticos de que el poder arraigado en la actividad asociacional en la sociedad civil, alguna vez pueda organizarse de tal manera que pueda contrarrestar el poder del capital y llevar a nuestra sociedad y al mundo más allá del capitalismo. La sociedad civil está llena de pluralismo, de grupos fragmentados, entonces esto ¿cómo alguna vez podría transformarse en una forma suficiente de poder que pueda subordinar al capitalismo? Y que pasa con el lado feo de la sociedad civil, que pasa con el lado malo de la sociedad civil? La sociedad civil no simplemente consiste en movimientos sindicales, asociaciones civiles, cooperativas comunitarias, también tiene al KKK, u organizaciones paramilitares y otros tipos de movimientos exclusionistas. Y aún si dejamos de lado estos problemas, con la idea del empoderamiento social tenemos que pensar si los problemas de reproducción social en el capitalismo son tan robustos o las creencias de la deseabilidad y la inevitabilidad del capitalismo son tan penetrantes que nos lleve a que esto sea realidad y que no sea nada más que un ejercicio de pensamiento deseoso o de expresión de deseo. Quizá sea esto solamente la expresión de una generación del 60 que se está envejeciendo, puede ser.

Sería muy bueno si ahora yo pudiera decir “lean el libro y su escepticismo se va a ir”, sería muy bueno si yo pudiera hacer eso, pero desafortunadamente así no es la cosa. Yo creo que tengo buenos argumentos y sugerencias de evidencias detrás de todas las afirmaciones que he hecho, pero mis argumentos y evidencias se quedan cortos o no alcanzan para la certidumbre que necesitamos para creer que logramos lo que necesitamos lograr, pero por supuesto, y esta es mi cuarta conclusión, el escepticismo y no la certeza es el sello de toda ciencia y debe ser sostenida dentro de las ciencias sociales emancipadoras de la misma manera que dentro de cualquier otra ciencia.

La ambición de contribuir a una ciencia social emancipadora es mejorar continuamente las respuestas a las preguntas que nos hacemos a medida que empezamos a involucrarnos en la tarea de diagnóstico y crítica, imaginación de alternativas, el entendimiento de la transformación para poder seguir adelante con esta compleja tarea de poder cambiar el mundo y no solamente interpretarlo.

Muchas gracias.

In Memoriam Prof. Dr. Louk Hulsman



El día miércoles 28 de enero de 2009,

a las 19.15 hora argentina, 22.15 hora holandesa,

falleció Louk Hulsman.

El mundo de la criminología y el control social, ha perdido con su muerte, una de las mentes más lúcidas que conoció el siglo XX.

Descansa en paz, viejo y querido amigo. Nos quedan tus enseñanzas, tu fuerza, tus banderas y la inmensa fortuna de tu amistad,

que iluminó nuestras vidas

Colocamos aquí, la última conferencia que dio Louk en la Argentina. Como no podía ser de otra manera, fue dentro de una cárcel. En el CUD, Centro Universitario de Devoto, en el penal de Villa Devoto, en el Programa de la Universidad en la Cárcel.

Abolicionismo Penal y Deslegitimación del Sistema Carcelario

Louk Hulsman

Hulsman: Estoy contento de estar acá. Cuando vengo a la Argentina me gusta venir a las cárceles. La pregunta es de qué quieren que yo hable, porque soy invitado de ustedes y me gusta hablar de las cosas que les interesa a ustedes. Porque saben, he trabajado la mayor parte de mi vida en cuestiones vinculadas al sistema penal, en una gran cantidad de cosas, muchas de esas cuestiones cambiaron y muchas de esas cuestiones no. La cárcel es, sin dudas, una de las cuestiones de las que yo les podría hablar, de la abolición de las prisiones, de cómo están funcionando y en qué estado se encuentran.

También podría hablar del movimiento social que quiere abolir el sistema penal, que parte de la suposición de que el sistema de justicia penal no es el único posible. Los estudiantes han crecido en un ambiente en el que se cree en la justicia penal y por lo tanto, ese sistema se les presenta como normal, entonces cuando esos estudiantes vienen a la Universidad siguen creyendo que el sistema de justicia penal es normal, porque no se pone un signo de pregunta, no se interroga la existencia de ese sistema de justicia. Al hecho de interrogar al sistema de justicia yo lo llamo abolicionismo académico. Es un programa en la Universidad en donde se parte de la idea que el sistema penal no es legítimo.

Estudiante: Nos interesaría saber su pensamiento sobre hacia donde va el futuro de la prisión.

Hulsman: En el mundo, en casi todos los países del mundo, hay personas que creen que no debería haber prisiones. Cuando digo prisiones no me refiero a lugares en los que las personas puedan estar privados de la libertad poco tiempo, cuando digo prisiones me refiero a un lugar para pasar un largo tiempo de castigo. Esta institución no hace mucho tiempo que existe, es un invento que tiene pocos siglos. Muchas personas piden justicia pero no prisión. Algunas personas que viven en comunidades o pequeños grupos, por ejemplo los indios, o los esquimales en el norte, no tienen prisión. Tienen un sistema de justicia muy diferente. Así que el invento de la prisión es reciente y también es un invento de países específicos, con una cultura específica, con un sistema de creencias específico. Y esa cuestión específica tiene que ver con el desarrollo de la religión católica. Es una imagen de lo que escribió el Dante en La Divina Comedia. Está el cielo y está el infierno, y en el medio está el purgatorio. Y en mi opinión, la prisión es una forma de purgatorio.

Así es como se desarrolla esta institución en Occidente, fundamentalmente en Europa. El desarrollo ideológico de esta institución está relacionado con la idea de cielo, purgatorio e infierno. Esta manera de verlo, también es parte de mi experiencia personal, yo soy bastante más viejo que ustedes, nací en la religión católica con este tipo de ideas sobre el mundo, que dice que cuando uno muere se va al cielo, al infierno o al purgatorio y después al cielo. Hay un Dios que decide todo y puede todo también. Y hay un cuerpo de sacerdotes y especialistas vinculados a este Dios. De alguna manera, ese Dios está trabajando con esas autoridades. No se si ustedes han leído… me imagino que en algún momento lo han hecho… la Biblia, es un libro abierto, es un libro de historias, de cuentos contradictorios, que no es un problema que sean contradictorios porque muchas cosas lo son.

Están los teólogos, los profesionales. Entonces los teólogos pensaron que la Biblia era demasiado contradictoria, que no era precisa, que no había demasiado orden. Entonces, en la modernidad, los teólogos dijeron “esto tiene que poder cuantificarse”, tiene que poder medirse, así que de ese libro contradictorio, sacaron una contradictoria lista de pecados. Así que dijeron que dependiendo de la gravedad del pecado, alguien se iba a quemar un tiempo en el purgatorio o se iba a quemar un tiempo en el infierno. Y hay diferentes niveles de infierno. Es una cuestión de cantidad. Según mi opinión, la idea de que una persona tenga que cumplir cierto tiempo en prisión relacionado a aquello que llaman “delito” –que es el pecado que se ha cometido- tiene que ver con esa idea que llaman “purgatorio”.

Ahora, no hay muchas personas que sean conciente de esto. Cuando yo se los enseño a los estudiantes en Holanda, nadie sabe de qué les estoy hablando, ninguno de los estudiantes ahora cree en el purgatorio, ni siquiera lo conocen, pero sin embargo el sistema que se basa en esa creencia continúa de esa manera.

Hacia donde van las prisiones? Yo te contesto que eso va a depender de cuánto tarden las personas en darse cuenta cuál es el sistema de creencias por detrás y que este sistema no sirve. Ese es el fin. Eso es lo básico en el sistema de justicia penal

Pero además, se han agregado nuevas cosas. Ustedes deben haber escuchado hablar sobre Lombroso. El pensaba que las personas que se encontraban en prisión tenían características especiales, que eran personas que habían quedado atrás en la evolución, que ésta se había detenido en esas personas, que no habían avanzado. Les medían las cabezas, y eso no hace mucho más de cien años que sucedía! Las personas se reunían en Roma en grandes congresos, y estaban allí todos esos cráneos… y creían en eso, creían que las personas que estaban en prisión tenían algo “raro” en su cráneo. Así que las personas inventan nuevas cosas para legitimar viejas instituciones. Ahora ya no se habla más de los cráneos, pero se inventan otras cosas sobre las personas que han cometido un delito. Así que es un poco difícil que esta legitimación desaparezca, pero de a poco va desapareciendo, y son reemplazadas por otras legitimaciones, pero por otro lado, nosotros también experimentamos en la vida que las cosas cambian en un sentido más profundo, cambian por ejemplo las relaciones que se dan en la sociedad entre hombres y mujeres, pues realmente esa relación ha cambiado profundamente, en un sentido más estable. Pero en realidad no podemos decir que eso vaya a pasar con la prisión.

Estudiante: Bajo estas consideraciones históricas de las que nos ha hablado, Usted funda la ilegitimidad del sistema penal o la prisión. Ahora bien, teniendo en cuenta el antiguo paradigma criminológico biologisista de Lombroso, Ferri y otros que ha perdido total vigencia en la actualidad, pues en la práctica se demostró que el origen del delito –en gran medida- se debe a las marcadas diferencias sociales y económicas de la sociedad. Usted piensa que este nuevo paradigma seguirá evolucionando o que cambiará radicalmente?

Hulsman: Lo que de alguna manera continúa, aunque cambien, son las distintas maneras de legitimación, pero lo que está más o menos estable es el concepto de delito. Ese concepto de delito existe y se repite siempre en derecho penal y consiste en poner dentro del derecho penal ciertas cuestiones que se describen de una determinada manera. Y algunas personas dicen que habría que reveer ese concepto y yo estoy de acuerdo con eso, creo que no debería hacerse o que no debería existir una lista de pecaos de la manera que existe, creo que está mal hacer eso. Por supuesto, que hay muchas legitimaciones para hacerlo.

Algunas personas piensan, por ejemplo, que es una cuestión práctica, como lo definen ellos, otros creen que cuando se organiza esa lista lo que se hace es proteger a las personas del poder el Estado, del poder del soberano, razón por la cual el Estado sólo podrá actuar sobre esas personas cuando algunos de esos hechos han ocurrido, y entonces alguien es acusado de perpetrador, pero es muy raro en la ley. Porque muchos de ustedes y también muchos criminólogos parece que sólo saben de derecho penal, pero para los abogados como grupo más general de profesionales el derecho penal no es tan importante, para la mayoría de los abogados el derecho civil es más importante o del derecho administrativo o los derechos humanos son importantes.

Entonces, es interesante cuando yo trato de convencer a las personas que miren al derecho civil, todos los hechos que son punibles también se pueden resolver como incidentes en el derecho civil. Pero el derecho civil no tiene ninguna lista, en el derecho civil no está la idea de pecado, de purgatorio. No estoy diciendo que confíe en el derecho civil, o que tienen que ir al derecho civil, pero el derecho civil está más abierto a la diversidad humana y tiene un concepto totalmente diferente del tiempo. Está más cercano a nuestra vida normal. El derecho penal no tiene lugar, no tiene razón de ser en una sociedad que se ha secularizado, que ya no tiene una relación directa con Dios. En una sociedad de estas características que no se cree que haya u Dios que pueda operar sobre todo.

Lo típico para comparar del derecho penal con el derecho civil es que cuando uno tiene que resolver un evento que pasó hace diez años atrás ese evento se toma separadamente de cualquier corriente de tiempo (se congela el hecho). Pero en derecho civil no es así se cuenta lo que ha sucedido en le tiempo, cuenta lo que ha sucedido ahora. Si ustedes están involucrados en un hecho, un delito, que se considera muy malo donde hubo personas heridas o muertas, también ese hecho cambia en el tiempo, en la experiencia de las personas que están vinculadas a ese hecho, pero sin embargo ese cambio sobre la mirada de los hechos no tiene cabida en el sistema penal, sólo lo tiene en el sistema de justicia civil.

Vuelvo a su pregunta, en mi opinión, la justicia penal en muchos aspectos es una manera de actuar indefendible en una sociedad secular y en algún momento las personas descubrirán eso, pero váyase a saber cuando! Ahora, les voy a contar cierta historia. En Holanda, después de la segunda guerra, yo era joven, tenía entre 20 y 25 años, estaba viviendo en Holanda, cerca de los alemanes, el otro lado de la calle era alemán. Así que yo vi desde chico que pasó en Alemania, vi como un país que no era distinto a Holanda, cambió y se transformó en un país nazi. Todos con uniformes extraños, personas a las cuales se les destruyeron las casas, gente uniformada con la sigla S.S. Después, en 1940 los alemanes vinieron y nos ocuparon y yo por supuesto estaba muy enojado por eso, pues lo pensaba imposible, después yo me incorporé a la resistencia en contra de los nazis.

En la resistencia hicimos todo tipo de cosas que normalmente se considerarían ilegales, destruimos la administración, porque la administración estaba ocupada por los alemanes y se usaba para arrestar gente, y cuando las personas de la resistencia fueron a prisión, atacamos la prisión y los liberamos, así que hicimos todo tipo de cosas. Por supuesto que por los alemanes fue llamado terrorismo. Nosotros lo que veíamos era que el Estado holandés no actuaba en contra de los alemanes, las leyes cambiaron bajo la influencia alemana, la policía aplicó las nuevas leyes, los jueces aplicaron las nuevas leyes, como su así lo hubieran hecho desde siempre. Ellos tenían leyes nuevas, entonces aplicaban leyes nuevas. Esa fue nuestra experiencia.

Así que no creíamos más en el Estado después de la liberación, pero claro, nosotros también nos volvimos Estado. Yo trabajé en el Ministerios de Defensa y después trabajé en el Ministerio de Justicia, pero todo el tiempo teníamos muy claro que no podíamos creer en el sistema en el que estábamos trabajando. Entonces había muchas personas que estaban trabajando en el Estado, que aunque no era un pensamiento abolicionista puro, tenían en claro que las personas no tenían porque estar en la prisión y que no había legitimación para mantener en prisión a las personas que estaban detenidas. Muchas personas sin estar organizadas y sin pertenecer a ningún grupo, empezaban a pensar estas mismas cosas.

El Director General de todas las prisiones de Holanda, su nombre era Birirmage, que también en ese momento era profesor de penalogía, decía como parte de su enseñanza “yo no se si las cárceles son necesarias en nuestra sociedad, yo no se si las prisiones son legítimas, yo sólo se una cosa: si ustedes quieren un sistema que les de a las personas la posibilidad de mejorar sus vidas, las prisiones no son ese sistema. Las prisiones tienen una influencia muy negativa sobre las personas. Como estructura disminuye las posibilidades de tener una vida plena”

La única cosa que yo quiero hacer, decía el Director de prisiones, es mejorar la vida de los detenidos en las prisiones, hacer que ese daño sea reducido al mínimo. Y la minimalización tiene que ver también con la duración de la condena. Y entonces en veinticinco años, con este tipo de pensamientos que crecía en la sociedad holandesa, con ese criterio, en 1955 teníamos cincuenta y cinco personas detenidas por cada cien mil habitantes. Se tomaron distintas medidas como acortar sentencias, liberar antes, razón por la cual en 1975 teníamos dieciocho personas detenidas por cada cien mil habitantes.

Existía un criterio común dentro de todos los que estaban relacionados a las cárceles, de que si tenía que haber cárcel, las condenas nunca podían superar los cinco años. Eso pasó en Holanda, razón por la cual ustedes pueden ver que se pueden cambiar las cosas. Pero claro, pueden cambiar para mejor y pueden cambiar para peor, porque entre el año 1975 y el año 1980 la cifra comenzó a ser un poquito más alta. Fue el período en el que las políticas internacionales sobre drogas empezaron a hacer efecto en Holanda. Pero entre el año 1980 y 2007 la cifra creció a ciento treinta y siete personas detenidas por cada cien mil habitantes. Se can cuenta que no se puede creer en un sistema como este.

Ahora tenemos estadísticas muy buenas sobre la frecuencia con la que se criminalizan hechos. Esto nos demuestra la cantidad de hechos criminalizados. Un hecho punible es un hecho en que la policía, el Fiscal, el Juez, trabajan juntos en ese hecho y entonces transforman un hecho punible en un delito. Si no era un delito en el comienzo se transformó en un delito con todas esas intervenciones. Si uno lo mira de manera diferente y reconstruye el hecho de una mirada diferente uno encuentra algo diferente. Si uno ve el mismo hecho a través de la justicia civil, luce diferente.

Ahora, la pregunta es cuántos hechos punibles son efectivamente penados? Yo les pregunto a ustedes: Qué tan seguido creen ustedes que se termina penalizando un hecho? No hablo de cosas pequeñas, hablo de grandes estafas, grandes fraudes, robos grandes, lesiones graves, etc. Que tan seguido sucede eso? Que porcentaje?

Minos del uno por ciento y tenemos muy buena estadística, porque tenemos datos de la policía, están todos los casos registrados por la policía y sólo un porcentaje de esos casos registrados por la policía llegan a tribunales.

Pero ahora tenemos otras estadísticas en donde se les pregunta a las personas que le pasó a Usted? Cuántas veces a usted le pasó algo con lo que se sintiera mal, que crea que fue victimizado? Cuántas veces le robaron algo? Cuántas veces fue golpeado? Cuántas veces fue estafado?

Debe tenerse en cuenta que sólo hablo de los delitos tipificados en el Código Penal de Holanda, sin contar los delitos existentes en leyes especiales. Además sólo se les pregunta a las personas como individuos, por ejemplo no entran todos los robos a los supermercados, etc., eso queda afuera, porque no se le puede preguntar qué pasó al supermercado. Sólo se les pregunta a las personas y entonces no se toman por ejemplo, la cuestión de drogas porque no están en el Código Penal, tampoco se toman los accidentes de tránsito porque no están en el Código Penal, y aún así, tomando ese número limitado de casos realmente existentes, de ese total de hechos registrados, sólo se criminaliza menos del uno por ciento. Quiere decir que si tomamos todos los hechos que podrían ser punibles, la cifra sería muchísimo menos que el uno por ciento.

Ahora, si ustedes se fijan la población penal de Argentina… es cierto que en Argentina ha crecido mucho más que en Holanda… pero lo que no han crecido fueron las víctimas. Prácticamente la estadística es la misma, se dan cuenta que el sistema de justicia penal es algo totalmente diferente, aumentan los culpables sin que hayan aumentado las víctimas.

Estudiante: Por qué alguien debiera ser castigado? Y qué es el castigo?

Hulsman: Yo les voy a decir algo de mi mismo, de mi propia historia. Ya les conté como fui educado, y en mi tiempo, el castigo tenía lugar, si algo sucedía existía el castigo y ese castigo traía consigo una cuota de dolor. Me acuerdo de cuando yo me transformé en padre, pensaba mucho en cómo iba a hacer para castigar a mis hijos y entonces pensaba si tendría que haber una relación entre lo que ellos habían hecho y el castigo que habría de darles. Entonces yo trataba de hacer compromisos con ellos, pero si yo fuera padre ahora, lo definiría de una manera muy diferente.

Para mi el casito no tiene nada que ver con el dolor. Para mi el castigo tiene que ver con que uno tenga autoridad con respecto a la otra persona con la que uno tiene relación. Uno sólo puede castigar en una relación. Sólo el castigo puede existir en la situación en la que uno tiene una relación con otro y el otro acepta la relación con uno y lo reconoce. En ese sentido, el castigo es una autoridad que diga “está mal lo que hiciste”. Y que si el otro no cree que sea así, que pueda discutir la situación. Pero en esa situación de discusión debe surgir el hecho de que algo de lo que hizo una de las personas está mal y que hay que reverlo. Es el reconocimiento de que se hizo algo malo y se va a hacer algo diferente la próxima vez. Eso es algo muy diferente a relacionar el castigo con el dolor.

En esas viejas formas de justicia, muchas de las formas indias de justicia, de los esquimales también, en muchos de esos sistemas legales, cuando alguien hizo algo mal, por ejemplo matar a alguien o destruir la naturaleza, que no debería haber destruido, lo más importante es que esa persona y a veces ni siquiera esa persona, sino la familia de esa persona reconozca que eso estuvo mal hecho. Y entonces se acuerda alguna forma en la que puedas demostrar que ahora se quiere hacer bien las cosas. Pero es simbólico, por ejemplo, pagar con una cabra, con una vaca, das algo. Y la primera reparación es el reconocimiento de que algo se hizo mal y que las otras personas son personas como uno y uno no está libre de responsabilidad para con las otras personas. Ello puede ser que lo reconozcas personalmente o que lo reconozcas como parte del sistema penal.

Estudiante: Yo quería preguntarle sobre el aspecto económico, respecto de lo que pasa en Estados Unidos con el Complejo Industrial Carcelario, y lo preocupante que es eso, o sea de que existan personas encarceladas sólo por intereses económicos

Hulsman: Primero, ustedes tienen una idea de delincuencia. Ustedes creen que hay delito. En mi opinión, ustedes no tendrían que pensar de esa manera, yo no pienso así. Por supuesto que creo que a veces las personas hacen cosas equivocadas, pero no creo que ello pueda ser expresado en lo que nosotros llamamos delito. Es una forma equivocada de llamarlo. Es mejor llamarlos incidentes, como en el sistema de justicia civil, donde todo se arregla entre las personas y entonces el juez trata de arreglar, de compensar lo que las personas quieren, no lo que el juez pretende. Pero en los Estados Unidos las personas creen que hay delito porque cuando uno abre el diario, está lleno de delitos. Para mi, por supuesto, no tienen sentido, yo me río con sus diarios. Allí hay algo muy diferente a lo que realmente les está pasando en la vida social. Entonces lo que pasa es que la prisión es el purgatorio, es la respuesta normal a los pecados. Entonces lo que termina sucediendo es que piensan “bueno, si la gente tiene que estar en prisión, construyamos más prisiones, que además generaremos trabajo”. Porque desde el comienzo, el lenguaje en el que se piensa es falso. No tienen ni idea de lo que está pasando en la sociedad. La gente no piensa que es el uno por ciento de los casos existentes los que entran al sistema.

Todas las ideas equivocadas van juntas. La construcción de cárceles, para quienes las proyectan, pueden jugar el rol de obtener dinero, obtener beneficios políticos, electorales, claro que están influenciados por obtener dinero de ellas, pero por otro lado, también piensan que hay una realidad de delito y no afrontan la contradicción de lo que piensan.

Estudiante: Que pasaría si se elimina la lista de los pecados que figuran en una lista como Ud. dice? No cree que inmediatamente se crearía una nueva lista de pecados o de delitos?

Hulsman: No, no lo creo. Yo les digo que se puede abolir la prisión, se los digo porque fui parte del grupo que en Holanda llevó el número de detenidos de cincuenta y cinco por cada cien mil habitantes a dieciocho por cada cien mil habitantes. Yo lo hice. Una prisión tras otra se fueron cerrando. Había muy pocas personas que querían sostener las prisiones y sin embargo no lo decían porque pensaban “si lo decimos no va a ser bueno para nuestra carrera”

Estudiante: Cómo cree Ud. que podría aplicarse la realidad carcelaria holandesa aquí en la Argentina?

Hulsman: Depende de muchas cosas. La realidad carcelaria de Holanda cambió mucho en estos tiempos. En la época en que yo trabajé, y les contaba, alrededor del año 1975 mejoraron mucho las condiciones de las prisiones. Pero ahora las prisiones son muy malas en Holanda, pues ha influido mucho el gran crecimiento del número de detenidos. Imagínense que se han armado containers con personas adentro, eso es terrible.

Las prisiones son muy inseguras, pues es una situación muy inhumana para los detenidos. Pueden observar que diez años son de una manera y diez años son completamente diferentes. Es un sistema en el que no se puede creer.

Estudiante: Por qué cree que no se otorgan más probation o no se crean otros institutos similares que sustituyan a la prisión?

Hulsman: Yo estoy de acuerdo con que debería extenderse la probation. Yo les voy a contar como fue en Holanda y cómo cambió. La población en prisión decreció debido al otorgamiento de probation.

En Holanda existe una organización muy antigua, que es de mediados del siglo XIX, de 1815, 1816 que se llama Riclasierer y donde sus integrantes ayudan a las personas que han estado en prisión. Son personas que se oponen fuertemente a la situación de prisión. Si uno ve como se desarrolla esta institución en un siglo, uno ve como se relaciona con la cantidad de población existente en la prisión. A veces cambiaron y se transformaron en los que ayudaban al fiscal y al juez a mantener el control

Todas estas personas eran voluntarias, no era un trabajo pago. Pero en 1960 las cosas cambiaron en Holanda, porque comenzaron los trabajadores sociales profesionales y ellos se educaron en Norteamérica en donde debían trabajar con sus clientes y debían darle poder a sus clientes. Fue difícil de hacerse esto en Estados Unidos, pero fue muy fácil de hacerlo en Holanda, porque Holanda es un tipo de país donde el Estado no es fuerte, así que eso era bien recibido en Holanda y eso fue lo que hicieron. Ellos hacían, por ejemplo, reportes para el juez, pero antes le preguntaban a su cliente si querían que los hagan, pues sino no los hacían. Esos reportes tuvieron una influencia muy positiva sobre los jueces y ayudaron a la gente.

Pero también la probation trató de incluir la opinión pública, yo fui uno de los que dirigí todo el sistema de probation de Holanda. Nosotros tratamos de tener una publicación, un periódico sobre cosas que suceden en la justicia penal, con muy buenos periodistas. Todos los periodistas y todos los diarios en Holanda estaban relacionados con esos periodistas para que pudieran publicar sobre el tema de la justicia. Cuando las cosas cambiaron en Holanda, en los 80, ellos abolieron ese sistema de probation y también la publicación. Luego hicieron de la probation un sistema de control.

Estudiante: Cree que el sistema de detención ilegal, como Guantánamo, puede seguir creciendo bajo la excusa del terrorismo?

Hulsman: Creo que el modelo de Guantánamo, en mi opinión, no puede extenderse, en Europa por lo menos, debido a que ha habido tanta oposición a ello que probablemente tengan miedo de repetir ese modelo en cualquier otro lado. Eso es lo que yo creo. Pero eso no quiere decir que no pueda pasar.

Para concluir quiero decirles que se puede reducir la cantidad de detenidos al mínimo, yo lo hice en Holanda, yo fui miembro de esa experiencia en Holanda. Creo que es posible hacerlo.

Pero se podrá hacer si lo que cambia es la manera de pensar, en el sentido de no pensar en el lenguaje en el que se piensa en derecho penal. La única manera de cambiarlo es pensar desde otro lenguaje que no es el derecho penal, eso es lo que yo trato de hacer. Y se que todos pueden hacerlo. Si todo el mundo quiere hacerlo, puede cambiar el lenguaje. Y esa es nuestra propia libertad, todo el mundo tiene la libertad de cambiar su lenguaje y cuando cambia el lenguaje cambia a las personas que están a su alrededor.

Si se dice: “yo no hablo ese lenguaje, no entiendo lo que me estás diciendo” y se lo dicen a las personas que están alrededor… por ejemplo, la abolición del racismo es pensar en otro lenguaje, que no sea el del racismo. Todo el mundo tiene la libertad de hacer eso, pero eso toma mucho tiempo porque todas esas ideas existen dentro de cada uno de nosotros.

Nos imaginamos el mundo en esos conceptos y yo soy un firme convencido de que eso está mal. Si uno cambia el lenguaje, habla diferente, va a tener una influencia en las personas y entonces podrán demostrar que hay gente que no cree en ello y que habla un lenguaje diferente.

Estudiante: Siguiendo su análisis y teniendo en cuenta las estadísticas que Ud. dio sobre la cantidad de personas detenidas en Holanda, que al día de hoy han aumentado considerablemente, se ve que su forma de pensar no ha tenido mucha cabida o al menos ese tipo de ideas están bastante controladas por el Estado. Y este aumento de personas detenidas se está dando en la mayoría de los países europeos. Está ocurriendo algún cambio en los intelectuales de Europa?

Hulsman: Si es cierto. No todos los que debieron, comenzaron a hablar un lenguaje diferente y los intelectuales no están haciendo mucho en este momento. Pero no sólo los intelectuales, el resto tampoco está haciendo mucho para que esto cambie. Uno debe hacerlo, por ejemplo, cuando enseña, que se hizo durante la época en que la cifra de personas detenidas bajó. Lo que sucede es que uno a veces toma medidas que piensan que van a llevar hacia una dirección pero ello no resulta, razón por la cual hay que cambiar la dirección y empezar de nuevo.

No hay ahora un acuerdo generalizado en Europa para bajar la cantidad de personas detenidas en las prisiones. Así que la pregunta es Cómo influenciar para que eso suceda? Se puede hacerlo mirando los datos en un sentido no estereotipado.

Estudiante: Quizás se pueda hacerlo cambiando el lenguaje, mirando desde el punto de vista de que los que cometen delitos son personas que no tienen otra alternativa

Hulsman: Si, pero en ese caso, no se está cambiando el lenguaje, porque todavía se está hablando de “cometer un delito”. Yo no voy a usar ese lenguaje por las razones que ya expliqué. Yo creo que cuando uno reconstruye la vida, los términos que en el sistema penal se llaman delitos, si uno los llama de esa manera, uno no puede tener una buena idea de lo que ha sucedido. Uno tiene que describir lo que ha sucedido de una manera más amplia. Que tal vez está mal lo que una persona hizo, pero la situación es mucho más complicada que cuando simplemente se dice “homicidio”.

Por supuesto que en el sistema de justicia penal la noción de incriminar es más o menos una descripción de que una persona mató a otra. Tenía un arma de fuego, disparó de determinada manera, etc. Pero en muchas legislaciones, hacer eso, puede ser descripto como negligencia, puede ser homicidio en el sentido de que sabías lo que estabas haciendo y puede haber diferentes definiciones del hecho. Pero una idea más completa y más abierta es si la persona realmente quería hacer lo que hizo. Rara vez las personas hacen cosas que no saben que las están haciendo, pero las historias de las personas son diferentes, y sólo en el lenguaje penal en el derecho penal las cosas se describen de una manera tan estrecha, tan angosta que es muy difícil verlo. Y eso es lo que está pasando.

Les voy a dar un ejemplo más. Un ejemplo concreto que realmente sucedió. En Holanda, como en otros países, las personas se enamoran, las mujeres tienen relaciones y a veces las relaciones se vuelven ásperas, ácidas. La mujer no quiere estar más con ese hombre y el hombre no lo acepta y empieza a hacerle difícil la vida a la mujer. Y traen un montón de problemas para ellas, por lo que las mujeres tratan de que eso termine y para eso usan a la policía. Pero las mujeres en Holanda que usaron a la policía no quedaron conformes y la justicia penal tampoco ayudó mucho en eso, porque la mujer depende de lo que el profesional hace o no.

Razón por la cual las mujeres abogadas les dijeron a esas mujeres que tal vez sería mejor que fueran a la justicia civil, que además la justicia civil va más rápido. Y así un juez civil determinó y le dijo a un hombre “Ud. debe mantenerse al margen, no puede llamarla de nuevo, no puede ir al barrio, no puede volver a pasar por la casa de ella, por su vereda.” Y a partir de allí muchas mujeres lo hicieron y se volvió una práctica muy regular en Holanda.

Y nosotros estudiamos esa práctica. Y en esos casos el hombre que no obedece la orden del juez, permite a la mujer movilizar a la policía y la policía debe hacer lo que dice el juez. De alguna manera la mujer es la pieza clave, la que manda a la policía. Y entonces el juez dijo que si el hombre no respeta la orden debe pagar una multa por cada vez que se acerque a la mujer, por lo que ella adquirió poder. Nosotros investigamos para ver qué pasaba. Por lo que pudimos ver, el poder que había adquirido la mujer, se había vuelto importante, pero eso no era lo más importante, sino otra cosa. Lo importante era que en un principio para la mujer no era fácil hacer esto, pero luego eligieron hacerlo así y se prepararon para ello. Lo importante era el poder simbólico que ello traía aparejado, el poder decirle al hombre “ya no te pertenezco, te vas de mi vida”, eso fue lo que sucedió, eso fue lo importante, el poder jugar ella un rol importante en la relación. Razón por la cual en casi todos los casos al final se frenó la persecución, porque la relación cambió y eso fue más importante que la intervención del juez.

Por ello pueden ver que en un tribunal civil no se habla de delito sino que se habla de un incidente, de un hecho y se le dice al juez: “esto es lo que me pasó” sin hablar de “delito”, es otro lenguaje.

Buenos Aires, 12/9/07

Cárcel de Villa Devoto


La Universidad Presentó un Recurso de Amparo


Cárcel de Villa Devoto
Cárcel de Villa Devoto

La UBA acusa al Servicio Penitenciario  de trabar la educación en las cárceles

Denunció traslados injustificados de presos. Y obstáculos a los profesores.

Por: Juan Pablo Casas

La Universidad de Buenos Aires (UBA) presentó un recurso de amparo contra el Servicio Penitenciario Federal (SPF), acusándolo de “obstaculizar” el normal desarrollo del centro universitario que la casa de estudios desarrolla, desde hace 24 años, dentro de la cárcel de Devoto.

“Son todos pequeños actos que cierran las puertas a las personas detenidas que quieren superarse y estudiar una carrera universitaria. Tenemos un excelente diálogo con todas las dependencias del Ministerio de Justicia, pero esa cordialidad se corta con el SPF, que históricamente pone trabas a nuestra tarea”, explicó Leandro Halperin, representante de la UBA dentro del programa carcelario, UBA XXII. El promovió el amparo que fue presentado el 29 de diciembre pasado, pero que recién esta semana fue asignado al juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 5, a cargo de la jueza Susana Córdoba.

En el texto presentado ante la Justicia, la UBA denuncia que el SPF “ha desinformado sistemáticamente” sobre las actividades universitarias en las cárceles de Ezeiza (mujeres) y Marcos Paz (varones). Además, se dice que “desalienta” a los internos a que sigan los estudios. “Lo más grave pasó en Devoto, donde unos 10 presos, todos estudiantes, fueron trasladados sin justificativo alguno, o con causas inventadas, a Marcos Paz. Así vaciaron las carreras de Sociología, Filosofía, los cursos de computación y la asesoría jurídica gratuita a otros detenidos. Reclamamos que ellos vuelvan urgente a Devoto para que pueden iniciar las clases en marzo”, destacó Halperin.

Por último, remarcan las innumerables trabas burocráticas que deben afrontar profesores y el personal del programa para ingresar a los distintos penales.

Según datos del UBA XXII, durante el primer cuatrimestre de 2008 unos 350 estudiantes cursaron materias del CBC y de las carreras de Derecho, Económicas, Sociología, Psicología y Filosofía y Letras, así como los cursos de extensión y talleres de investigación promovidos por la universidad. Creado en 1984, ya son alrededor de 100 los presos que consiguieron un título universitario por esta modalidad presencial de estudio.

La experiencia es prácticamente única en el mundo, ya que en Estados Unidos y Europa, por caso, las clases son “a distancia”. Halperin recordó: “Sólo el 2% de los detenidos que siguen estudios universitarios reinciden en el delito. En el resto de la población carcelaria, la media supera el 30%”.

En tanto, consultados por Clarín, en el SPF dijeron desconocer las denuncias de la UBA. Aunque todavía no fueron anoticiados por la Justicia, sus voceros explicaron que el organismo “jamás” obstaculizó el normal desarrollo de los centros universitarios. Y refutaron que sea el Servicio el responsable del traslado de los presos de un penal a otro, ya que esas medidas son “dispuestas, controladas y supervisadas” por distintas oficinas del Ministerio de Justicia.

Fuente: Diario Clarín. 5/2/09

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